Las orejas también se cuidan

Las orejas también se cuidanSolemos tener especiales cuidados con el cabello, la piel del cutis, los ojos, la boca… y que hay de las orejas? Son parte de nuestro cuerpo y también requieren cuidados y mimos. Aquí van unos consejillos para hacerlo con productos naturales.

Las orejas están constituidas básicamente por un cartílago recubierto de piel y es importante mantener cada una de sus curvas y recovecos limpios y cuidados. Cada vez que apliquemos algo líquido, debemos cuidar de que no se introduzca en el conducto auditivo.

Luego de la ducha y el secado podemos repasarnos los pabellones por dentro y por detrás con un algodón mojado con leche de rosas. Este es un excelente producto que actúa muy rápidamente y rehidrata la piel.

Si te has hecho un pirsin en el lóbulo de la oreja, no hay un antiséptico mejor que el limón (aplica aquello de que lo que escuece, cura) y el cicatrizante natural más efectivo es el azúcar de cocina.

Mantener la salud de la piel

Cuando la piel de las orejas se reseca mucho y aparecen descamaciones, puedes masajeártelas con un poco de aceite de oliva que hará que crezca rápidamente la piel sustituta y lo haga sana y rehidratada.

Ante un exceso de grasitud de los pabellones auditivos, puedes poner un poco de vinagre en un algodoncito y frotarte delicadamente las orejas, cuidando que cada resquicio se humedezca y de ese modo combatirás esta molestia.

También se combate la grasitud (aún si es del tipo dermatitis seborreica) con miel. Se diluye una cucharada en agua tibia y se hacen compresas de miel sobre las orejas. Se debe dejar actuar al menos por quince o veinte minutos y ser consecuente en su uso.

Cuidemos nuestras orejitas y no olvidemos que no existen dos iguales, cada persona tiene su par, diferente al del resto de los seres humanos. Son tan características como las huellas digitales, labiales u oculares.

Imagen cortesía de Directoriotizimin.com

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