Vestidos de Novia

Los Vestidos de Novia, pueden variar bastante en función del “tipo de boda” celebrar y la “categoría” de la misma. En las bodas religiosas los trajes suelen ser más ceremoniosos y en las bodas civiles los trajes suelen ser más de fiesta. Aunque cada persona tenemos nuestros gustos, una de las mejores maneras de elegir un traje para una boda es revisar catálogos y revistas para hacernos una idea del estilo que queremos. Con una idea, principal, ya podemos ponernos manos a la obra a buscar algo con esa idea.

Elegir

Con la idea seleccionada en nuestra cabeza, entramos en un punto fundamental: el presupuesto. Hay muchos trajes (tanto para él como para ella) preciosos, pero a veces el tema del “dinero” nos impide tenerlo. Una vez descartados todos aquellos que no estén a nuestro alcance, ya tenemos muy cerca la elección final. Acudimos a un establecimiento especializado y con los consejos de los profesionales ya podemos encargar el traje deseado, con todos los detalles perfectamente definidos entre nosotros y el correspondiente profesional.

El traje de novia puede ser “prêt à porter” (vestidos ya confeccionados), a medida o de alta costura. Todo depende de dos factores fundamentales: el estilo que queremos (que puede que no lo haya en los vestidos “hechos”) y el presupuesto. Cubiertos estos dos puntos, vamos con algunos consejos.

Si la novia es bajita se deben evitar hombros anchos, sin cortes drásticos que acentuarían la baja estatura. Faldas sencillas, escotes marcados y talle bajo, estilizan mucho la figura.

Si la novia es alta, se puede permitir trajes estrechos y ornamentados que marcan y realzan mucho la figura. Si la novia es fuertecita, se deben utilizar telas sencillas, faldas de vuelo ligero, con tejidos lisos, evitando, en la medida de lo posible, encajes, drapeados y acolchados.

Si la novia es delgadita, podemos utilizar telas de blonda, drapeados y detalles que den volumen al vestido y no parezca “un palillo”.

Dentro de estos consejos, hay que tener claro que se busca un vestido elegante y cómodo para la novia, pero conjuntando, si es posible, con sus características físicas.

Fecha y hora

A la hora de elegir un vestido, no solo hay que tener en cuenta nuestro presupuesto y nuestros gustos y características físicas. Debemos saber la fecha y la hora para saber el tipo de clima y si es de día o de noche.

Para el invierno por ejemplo, se suelen utilizar mangas largas, pocos escotes, telas fuertes, que abrigan un poco y espaldas más cerradas.

Para el verano se utilizan telas más “frescas” como el algodón y el lino, mangas cortas o vestidos sin mangas, escotes más amplios y espaldas más abiertas.

Día o noche

Al igual que la fecha, la hora es muy importante. Las bodas por la noche suelen ser más formales en su vestuario.

Para la noche, se utilizan generalmente telas más brillantes, como satén, raso y seda, brocados, pedrería y adornos de perlas. Para el día se utilizan telas más sencillas (lino, algodón …) y pocos detalles brillantes, así como demasiado “cargados”. Son vestidos más lisos y pueden ser incluso, más cortos. Los zapatos siempre altos o de medio tacón, de corte clásico (cuidado con la altura del novio). Respecto de la cola y el velo, la decisión debe ir acorde con el vestido. Tome consejo de un profesional.

Complementos

El velo, anteriormente citado, puede ser en tul o en organza, sujetado por una pequeña diadema, o enganchado al recogido del pelo por una peineta. Las medias finas y a juego con el vestido.

El peinado puede ser un tocado simple, adornado o se puede optar por un peinado alto, con detalles de flores o pedrería. Los guantes son opcionales, y suelen llevarse de “rejilla” o de seda, generalmente cortos.

Los guantes largos son para vestidos sin mangas de “corte imperio”. Las joyas muy pocas, muy sencillas y muy discretas (las mejores más clásicas y elegantes son las perlas y los diamantes, aunque existen gran variedad de elegantes diseños en otras piedras).

El ramo

Aunque no es una prenda en si del vestuario de la boda, si que es una pieza fundamental en la celebración. Y la hemos incluido como un complemento del vestuario. Hay cientos de variantes en cuando a forma y composición del mismo. Los diseños más clásicos son los hechos con lirios, camelias y gardenias. Aunque se incorporan cada día nuevas variedades. La forma más clásica, es el ramo corto y redondo. Debido a la gran variedad existente en el mercado, lo mejor es acudir a un florista profesional que nos aconseje (por clima, hora, traje …).

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